Yo veo al mundo yéndose al infierno, y al infierno enjaulado entre montañas de rencor, donde bajan rios de avaricia y ambición, y tambien habían paisajes, que solamente insensibles pueden hacer realdidad, con nubes de acero y árboles de metal, pájaros sin alas, lobos sin colmillos, flores sin raiz y estrellas sin brillo, donde el sabor ya no sabe y el saber sufrimiento, donde si te digo te miento y lo banal es intelecto, vi que me observaban entre cielos y burdos, quise ver colores pero no vi ninguno, quise respirar entre una tos feroz, me pareció gritar pero no tenia ni voz, me puse a llorar y de mis ojos nada, vi sus plantaciones y de semillas granadas, vi como pinchaban con sangre los oidos, quise recordar y recordé olvidos, casi no llegaba a lo mas profundo de mi dolor, y fue ahi donde encontré amor.

lunes, 26 de mayo de 2014

Si alguien pudiera sentir lo que yo siento cuando te veo. Si alguien pudiera entender el amor que tengo por vos. Si pudieran entrar en mi por un segundo en el momento exacto en que pienso en vos y se me acelera el corazón y se me dibuja una sonrisa... Entonces entendería, alguien entendería la locura de amar. La locura que es nuestro amor: viajar constantemente para estar juntos algunas horas, llamarnos todo el tiempo, escribirnos mensajes. Podría entender lo que es querer con locura, y que es algo que crece cada día más. Que no hay segundo que no te piense, no hay minuto que no te extrañe. No hay hora que no piense cuánto falta para verte otra vez, qué feliz que fui la última vez y qué feliz soy cada día de mi vida cuando pienso que estás siempre al lado mío.
Entendería el sacrificio que hacemos todo el tiempo por estar juntos... ¿Sacrificio? Más bien creo que es el esfuerzo que nos empuja a hacer todo lo que hacemos y que a la vez ese esfuerzo es impulsado por el deseo de estar juntos, y ese deseo por el amor enorme que hay entre nosotros.
Tal vez sería más claro, para ese alguien, que sueñe todos los días con una vida juntos, con despertarme cada día y tenerte al lado, con verte sonreír cuando estamos juntos.
Entendería que pierdo la cabeza cuando te veo sonreír, cuando te miro a los ojos y lo único que veo es felicidad, que lo unico que quiero es hacerte y verte feliz y sonriendo siempre. Y lo mejor que podría pasarme es seguir mi vida con vos al lado, porque soy más fuerte cuando estás conmigo, porque siento que puedo todo.
Y es tan lindo todo lo que siento que me gustaría que lo pudieran entender, para no parecer una loca porque sí, sino con razón, la única razón que es amarte. Amarte tanto que a veces duela, que duela extrañarte, que se me caigan las lágrimas porque no te tengo cerca, pero a la vez sonría porque sé que sos para mi y soy para vos. 
Esto que vivimos no es casualidad. O tal vez sí, pero fue la casualidad más linda que me pudo haber ocurrido, y vivir esta locura cada día es el motor de mi vida. Sos el motor de mi vida. Y por eso te amo. Porque me gustan las locuras, y esta es la más linda. Y es para toda la vida. Ojalá alguien pudiera entenderlo.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Amar

Si alguien viniera en este preciso momento a preguntarme si sé qué es el amor, probablemente no supiera contestarle. Porque, ¿alguien sabe realmente qué es?. Yo sólo sé que puedo sentir cosas increíbles por dentro y demostrarlas por fuera. Y creo que es bastante parecido al amor, o tal vez eso sea.
Amor por alguien, por un compañero de vida. Un par, un amigo que nunca te va a dejar solo. Ese amor. Porque creo que hay distintos tipos de amores: el amor de la familia, de un padre o madre por sus hijos y viceversa, el amor por los amigos, el amor por artistas que te emocionan, cualquiera sea su arte.
Pero yo hablo del amor hacia esa persona que camina a tu lado y no te abandona. Esa que llora si llorás, ríe si reís y te acompaña siempre. Que promete y hace lo posible por cumplir, y tal vez lo único que espera a cambio es la sonrisa inmensa en tu cara. Ese amor es enorme, no tiene límites y los dos lo saben. Ni las distancias, ni las horas separados, ni los problemas imperceptibles, ni las discusiones interminables; nada logra separarlos.
Es un amor que te hace pensar que podés todo, contra todos. Que salva todos tus días. Y te hace imaginar más allá de lo que te hayas permitido imaginar alguna vez. Un amor que logra que te propongas y hagas cosas por vos, por el otro. Por los dos. Es tan fuerte que se extiende hacia afuera, como si tuviera vida propia. Y lográs trasmitir tu felicidad a los demás, que lo ven desde afuera y saben, sin dudas, que eso que sentis es amor.
Y no es egoísta, porque te permite pensar en otros, además de ustedes dos. Es gigante y se siente en el pecho. A veces intenta salir, te dan ganas  de gritar. Pero siempre se escapa en una carcajada o en una lágrima, y llega al otro.
Cuando están juntos, el amor los envuelve en un abrazo que no termina y en un beso que te deja sin aliento.
Creo que al final, todos sabemos qué es el amor. Porque no importa la edad ni el tiempo, todos lo sentimos alguna vez, en mayor o menor medida.
Pero al final, ESO es el amor.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Cabe aclarar que era un trabajo para la facu, en base a otros poemas que ya existen, así que si lo ven parecido a algo, juro que no lo robé!. Éstos, son de mi autoría. 

El puro si.

El si
El simplemente si
El si quiero
El siempre sueño silbidos en el viento
Si, sin dudar,
Solo si.
El siniestro sentimiento de aferrarme a ti
El solo si
Si te quiero
Si para todos, si para nadie
Si para algunos, solamente si.
Sin pensar, arriesgar; si para ti es completamente un sí
Silencio.
Si para siempre
Si para nunca
Si.

Mi Pa.

Mi padre
Mi palacio enorme con lagos y peces dorados
Mi pasatiempo permanente
Poderosamente preciado
Mi paciente más inconciente, que sueña
Un demente.
Mi pierna extendida unida a mi pie, que marca los pasos
Pasos, pasos dados, poco pensados.
Mi casa carece de ser parte de tu ser,
Parte de tu pasado
Poco probable comprobar si estas
Consciente, casi siempre de ser mio.
Mio para siempre, porque así parece ser

la pieza que con pereza encaja en el rompecabezas de mi corazón.

Despedida.

La mesa marrón, está vacía. Y ella sola. Papel y lapicera en mano. Ni una idea cae, las manos se mueven nerviosas. Las horas corren en el reloj. Los minutos, los segundos.
El papel sigue en blanco. ¿Cómo explicarlo? No hay manera, siempre se hace difícil la despedida. Ella lo sabe.
Cada vez es más costosa. La lapicera queda en la mesa.
El café a un lado, el reloj con su tic-tac.
La música se escucha de fondo. Armonía en las notas. Relajación que llega por un segundo. Y luego, la locura regresa otra vez.
Tal vez sea fácil la expresión en un papel. Pero se torna absurda con palabras inexistentes.
¿Inexistentes? Si. Ni dos palabras explicarían esos sentimientos. El adiós es doloroso. El amor se ha evaporado.
El papel en blanco. Un sentimiento apagado.
La lapicera en el piso y el café derramado.
El bollo de papel sucio en el tacho de basura. El adiós que era tan simple, ahora es más complicado.

La mesa marrón, quedó vacía. Un nuevo papel, la lapicera en la mano. El comienzo del hasta siempre.