Yo veo al mundo yéndose al infierno, y al infierno enjaulado entre montañas de rencor, donde bajan rios de avaricia y ambición, y tambien habían paisajes, que solamente insensibles pueden hacer realdidad, con nubes de acero y árboles de metal, pájaros sin alas, lobos sin colmillos, flores sin raiz y estrellas sin brillo, donde el sabor ya no sabe y el saber sufrimiento, donde si te digo te miento y lo banal es intelecto, vi que me observaban entre cielos y burdos, quise ver colores pero no vi ninguno, quise respirar entre una tos feroz, me pareció gritar pero no tenia ni voz, me puse a llorar y de mis ojos nada, vi sus plantaciones y de semillas granadas, vi como pinchaban con sangre los oidos, quise recordar y recordé olvidos, casi no llegaba a lo mas profundo de mi dolor, y fue ahi donde encontré amor.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Me besaste para olvidar y me olvidaste allí junto al mar

Un cuento sobre el agua - La Oreja De Van Gogh
Quisiera ser la lluvia que empapó tus ojos negros pidiéndome un beso
Quisiera ser el viento que sopló dejando tan gracioso cabello
Parando el tiempo en mi corazón
Quisiera ser el tallo de la flor con la que hiciste en mi boca el silencio
Quisiera ser la luz que iluminó tu rostro aquella noche de febrero
Cuando en secreto escuché tu voz
Quisiera ser la brisa que acaricia tu sonrisa

En el mar en la montaña o en el cielo azul de abril
Quisiera ser un verso dentro de tus pensamientos
Que recuerdes mi mirada suspirando en la ventana
Imaginando que apareces tras de mí
Y que me cojas de la mano que me susurres que has llegado

Que me prometas que a mi lado eres feliz
No haré preguntas no habrá recuerdos
Haré que tu pasado sea sólo un cuento
Que sobre el agua un día el viento escribió
Quisiera ser la estrella

Que pasó durante el tiempo que fuiste sincero
Quisiera no ser nunca la pasión
Que tú estafaste en los siguientes puertos
Diez mil mentiras por un favor
Quisiera ser la brisa que acaricia tu sonrisa

En el mar en la montaña o en el cielo azul de abril
Quisiera ser un verso dentro de tus pensamientos
Que recuerdes mi mirada suspirando en la ventana
Imaginando que apareces tras de mí
Y que me cojas de la mano que me susurres que has llegado
Que me prometas que a mi lado eres feliz
No haré preguntas no habrá recuerdos
Haré que tu pasado sea sólo un cuento
Que sobre el agua un día el viento escribió
Que sobre el agua un día el viento escribió
Que sobre el agua un día el viento escribió
Quisiera de la lluvia que empapó tus ojos negros pidiéndome un beso









Flores en la orilla

Fue sin querer sin pensar y sin darme cuenta
Nos fuimos del bar para poder hablar sin más
Con tu jersey sin atar sobre mis hombros

Sólo el mar sabrá que tú me enseñaste allí a besar
Junto al mar tú nunca fuiste sincero

Junto al mar me conseguiste engañar
Te esperé mil noches después

Y me llevé mil besos del sol
Te dejé una flor cada vez
Antes de irme a casa
Después de ti pregunté a las estrellas

Cuántas veces más mi ingenuidad me hará llorar
Junto al mar tú nunca fuiste sincero

Junto al mar me conseguiste engañar
Te esperé mil noches después

Y me llevé mil besos del sol
Te dejé una flor cada vez
Antes de irme a casa.
Sin tu amor mi vida será

Como una casa sin habitar
Sin tu amor mi vida se va y sin ti no soy nada.
Me besaste para olvidar

Y me olvidaste allí junto al mar
Sumergiste mis ilusiones
Mis latidos son desde entonces olas del mar





cuento para el colegio (2008)


Acompañando tu soledad


Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano hubo una gran guerra, en la cual participaron muchos hombres valientes y fuertes.
El rey mandó a llamar a los jóvenes de todos los rincones del reino para que se alistaran en el ejército.
Entre ellos se encontraba uno de aspecto extraño, solitario, misterioso. Su nombre era Alphard.
Alphard jamás conoció lo que era una familia, por eso al enterarse de la guerra tan sangrienta que se estaba librando; decidió combatir en el ejército demostrando su gran manejo de la espada; y pensando que no tenía nada que perder. Porque nadie lo esperaba de regreso, nadie existía para él.
Durante mucho tiempo atravesó por sangrientas y dolorosas batallas, pero su cuerpo y su alma siempre aguantaron.
Por fin cayó enfermo y el jefe del ejército decidió pedir permiso al rey para que Alphard fuera llevado al castillo y bien atendido, ya que lo consideraba uno de sus mejores hombres y merecía algún reconocimiento por más mísero que fuera.
Así lo hospedaron en el majestuoso palacio con la esperanza de que pronto se recuperara,
Alhena era una de las sirvientas, tenía el don de sobresalir por su destellante belleza y su gran esmero en su tan humilde trabajo. Ella se encargaba de cuidar de Alphard en las noches, y sin darse cuenta comenzó a sentir un cariño especial por el joven y cada noche se encargaba de contarle (aunque él estaba inconciente) de lo maravilloso que era el mundo que lo rodeaba, le decía que debía despertar para descubrirlo y que ella estaría junto a él cuando decidiera hacerlo.
Una noche Alphard por fin despertó, al ver la luz de los ojos de Alhena entendió que ella estuvo todo el tiempo a su lado y nunca lo abandonó. Recordó verla en sus sueños cada noche, recordó su dulce voz al hablar y su belleza insuperable. Solo así, recordando, entendió que la amaba y que ella lo esperaba.
Alphard por fin entendió que no estaba solo en el mundo y que el amor podía salvarlo.

“Nunca creas que estás solo y desprotegido en un mundo cruel, recuerda que SIEMPRE hay alguien cerca de ti, que espera para enseñarte lo maravillosa que puede ser tu vida.”