Yo veo al mundo yéndose al infierno, y al infierno enjaulado entre montañas de rencor, donde bajan rios de avaricia y ambición, y tambien habían paisajes, que solamente insensibles pueden hacer realdidad, con nubes de acero y árboles de metal, pájaros sin alas, lobos sin colmillos, flores sin raiz y estrellas sin brillo, donde el sabor ya no sabe y el saber sufrimiento, donde si te digo te miento y lo banal es intelecto, vi que me observaban entre cielos y burdos, quise ver colores pero no vi ninguno, quise respirar entre una tos feroz, me pareció gritar pero no tenia ni voz, me puse a llorar y de mis ojos nada, vi sus plantaciones y de semillas granadas, vi como pinchaban con sangre los oidos, quise recordar y recordé olvidos, casi no llegaba a lo mas profundo de mi dolor, y fue ahi donde encontré amor.

miércoles, 30 de junio de 2010

Me transformo y voy...

Sería muy bueno

Saber y no pensar

Sería de nuevo

Saber pa´ nunca hablar

Ser un fantasma deambulando por ahí

Ir levitando ajeno a todo y no sentir

Pero no puedo

Es mas fuerte que yo

Lo veo todo

De rabia sube la presión

Me transformo y voy...

Ya no están lejos

Y ahora está en vos el dar

Sobre tu cara

Se te van a colgar

Maldita excusa la que pinta ser quien sos

Y alguien dibuja realidad solo pa´ vos

No es nada nuevo Decir "yo paro acá"

Con los de menos

Con los que buscan reventar

¿Y ahora donde estás?

buscan reventar ¿Y ahora donde estás?

Es muy difícil soltar sin antes agarrar

Y eso no te hace especial

Qué vas a dar si no se te ocurre levantar

Será romper o callar

Hoy me doy cuenta

La suerte no esta aquí

Y los esquiva

Ya se parece a ti

¿Quién nos ahoga y no nos deja respirar?

¿Quién es el guapo?

Que se arrime a confesar

Estoy seguro

Que le falta valor

Detrás del muro

Ya casi no queda calor

Me transformo y voy...

Calor Me transformo y voy...

Es muy difícil soltar sin antes agarrar

Y eso no te hace especial

Qué vas a dar si no se te ocurre levantar

Será romper o callar

Es muy difícil soltar sin antes agarrar

Y eso no te hace especial

Qué vas a dar si no se te ocurre levantar

Será romper o callar

domingo, 13 de junio de 2010

Carta de Sor Juana Inés de la Cruz a Garcilaso de la Vega (Trabajo de Lengua y Literatura)

Estimado Señor Don Gómez Suárez de Figueroa:

¿Cómo ha estado mi querido amigo, amante de las poesías? Espero realmente que haya mejorado su situación y esté logrando el propósito tan ansiado de publicar sus textos. De los cuales guardo con recelo los que me envió en su última carta, para que leyera. Aprecio mucho su acto de permitirme leer sus excelentes escritos.

Yo, por mi parte, debo contarle que he conseguido algunos libros que escondo en mi habitación del convento. Cada vez se me dificulta más estudiar. Aún no comprendo porqué ese egoísmo de reservar el conocimiento para unos pocos. Sin ánimos de ofenderlo, mi querido amigo; pienso que los hombres nos quieren a las mujeres vacías de conocimientos, estúpidas, a merced de quien nos "merezca".

Es lamentable vivir en esta sociedad tan machista, que además rebaja de tal manera a la inteligencia que nos dio Nuestro Señor.

La Madre Superiora me ha citado en varias ocasiones, sabe de mis deseos de aprender pero me ruega que los abandone. En cambio, me encierra por horas a rezar el rosario, prefiere que siga con mis tareas, a que pueda entender la humanidad desde otra perspectiva.

Debe conocer mi texto sobre la teología, ha causado un gran revuelo; pero sin embargo, nada me detiene. Hasta ese momento tenías mis protectores, pero evidentemente cuestionar a Dios, o al sermón del Padre Vieira es un sacrilegio.

A pesar de que he estudiado mucho, nada sé. Desearía poder abrir otras mentes y lograr conocimientos más profundos.

Espero poder hacer buen uso de los libros que le mencioné; por ahora intentaré hacer buena letra con mis superiores.

Tendrá noticias mías muy pronto

Con afecto.

Sor Juana Inés de La Cruz

Atardecer.


Estoy sentada en frente de una hoja en blanco, con la lapicera en una mano, garabateando los márgenes. Pensando qué escribir, qué palabras usar, cuál sería la forma correcta de expresar lo que siento.
Los recuerdos se agolpan en mi cabeza, momentos únicos, precisos, instantes pequeños. Las risas compartidas, los enojos sanados con un beso o un abrazo.
La garganta me duele, como si un nudo se hubiera formado allí en un segundo. Los ojos llorosos me impiden ver con claridad lo que comienzo a plasmar en el papel, sólo me guío por una voz en mi cabeza que me dicta cada palabra con lentitud y seleccionada detalladamente en una milésima de segundo.
Una leve música de fondo me ayuda a despejarme, aunque algunos versos se me clavan como puñales en lo más hondo de mi alma.
No pensé jamás que se me haría tan difícil lograr llenar algunas líneas de un cuaderno que encontré por ahí. Aunque esta es, para mi, la mejor forma de ordenar mis ideas; siento que no hay sinónimos ni antónimos que sean justos para esta ocasión.
Tengo un remolino inmenso de sentimientos que no me dejan pensar. No es posible que un recuerdo tan simple y sensato como tu sonrisa, me haga derramar lágrimas que borran tan fácilmente un par de oraciones que logré formar.
Arranco la hoja y la arrugo por completo hasta formar una esfera imperfecta, que arrojo a un costado del escritorio.
Cierro el cuaderno violentamente, al tiempo que un torrente de lágrimas arruinan mi estado de extraña tranquilidad.
Es imposible olvidarte y es más doloroso recordarte, amar y odiar a la misma persona, es posible; al menos para mi en este momento. Tal vez logre responder tu carta algún día, pero hoy no era el mejor atardecer para hacerlo.


Para variar, algo de mi autoría