Yo veo al mundo yéndose al infierno, y al infierno enjaulado entre montañas de rencor, donde bajan rios de avaricia y ambición, y tambien habían paisajes, que solamente insensibles pueden hacer realdidad, con nubes de acero y árboles de metal, pájaros sin alas, lobos sin colmillos, flores sin raiz y estrellas sin brillo, donde el sabor ya no sabe y el saber sufrimiento, donde si te digo te miento y lo banal es intelecto, vi que me observaban entre cielos y burdos, quise ver colores pero no vi ninguno, quise respirar entre una tos feroz, me pareció gritar pero no tenia ni voz, me puse a llorar y de mis ojos nada, vi sus plantaciones y de semillas granadas, vi como pinchaban con sangre los oidos, quise recordar y recordé olvidos, casi no llegaba a lo mas profundo de mi dolor, y fue ahi donde encontré amor.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Amar

Si alguien viniera en este preciso momento a preguntarme si sé qué es el amor, probablemente no supiera contestarle. Porque, ¿alguien sabe realmente qué es?. Yo sólo sé que puedo sentir cosas increíbles por dentro y demostrarlas por fuera. Y creo que es bastante parecido al amor, o tal vez eso sea.
Amor por alguien, por un compañero de vida. Un par, un amigo que nunca te va a dejar solo. Ese amor. Porque creo que hay distintos tipos de amores: el amor de la familia, de un padre o madre por sus hijos y viceversa, el amor por los amigos, el amor por artistas que te emocionan, cualquiera sea su arte.
Pero yo hablo del amor hacia esa persona que camina a tu lado y no te abandona. Esa que llora si llorás, ríe si reís y te acompaña siempre. Que promete y hace lo posible por cumplir, y tal vez lo único que espera a cambio es la sonrisa inmensa en tu cara. Ese amor es enorme, no tiene límites y los dos lo saben. Ni las distancias, ni las horas separados, ni los problemas imperceptibles, ni las discusiones interminables; nada logra separarlos.
Es un amor que te hace pensar que podés todo, contra todos. Que salva todos tus días. Y te hace imaginar más allá de lo que te hayas permitido imaginar alguna vez. Un amor que logra que te propongas y hagas cosas por vos, por el otro. Por los dos. Es tan fuerte que se extiende hacia afuera, como si tuviera vida propia. Y lográs trasmitir tu felicidad a los demás, que lo ven desde afuera y saben, sin dudas, que eso que sentis es amor.
Y no es egoísta, porque te permite pensar en otros, además de ustedes dos. Es gigante y se siente en el pecho. A veces intenta salir, te dan ganas  de gritar. Pero siempre se escapa en una carcajada o en una lágrima, y llega al otro.
Cuando están juntos, el amor los envuelve en un abrazo que no termina y en un beso que te deja sin aliento.
Creo que al final, todos sabemos qué es el amor. Porque no importa la edad ni el tiempo, todos lo sentimos alguna vez, en mayor o menor medida.
Pero al final, ESO es el amor.